¿Qué es eficiencia energética?

Es una suma de medidas orientadas a utilizar la mínima cantidad de energía en diversas aplicaciones como industria, hogar y servicios. La eficiencia energética es la acción más efectiva en el corto y mediano plazo para reducir las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero enviados a la atmósfera.

Greenpeace promueve el uso inteligente de la energía como filosofía básica para la futura conservación del medio ambiente.

El ahorro de energía representa un menor uso de combustibles fósiles, que al final se traducen en menor cantidad de emisiones de CO2 enviadas a la atmósfera, principales causantes del calentamiento global.

Si se aplicaran estas medidas de eficiencia energética en todos los sectores de consumo, sobre todo en industrias, hogares y comercios, se lograría reducir el consumo de energía a nivel nacional en un 22 por ciento, de acuerdo con nuestro escenario de revolución energética.

Algunas opciones de ahorro energético que pueden tener un alto impacto, son el reemplazo de equipos de iluminación incandescente por leds (light emitting diode o diodo emisor de luz) o focos fluorescentes (ahorradores), la mejora en el aislamiento térmico en el diseño de edificios, el uso de electrodomésticos eficientes y de calentadores solares en combinación con calentadores de respaldo, entre otros.

¿Qué pide Greenpeace?

Proponemos la prohibición, a partir de 2012, de la comercialización de lámparas incandescentes, y sustituirlas por tecnologías más eficientes y menos contaminantes, como lámparas ahorradoras o leds en México.

Con ello tendríamos ahorros en potencia eléctrica equivalentes a 2.5 veces la capacidad del mayor desarrollo hidroeléctrico del país, integrado por las centrales Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas. El uso de tecnologías eficientes de iluminación ayudaría a reevaluar inversiones en la expansión del suministro eléctrico y los planes de crecimiento de tecnologías basadas en combustibles fósiles.

Hasta ahora no han sido suficientes los programas voluntarios de reemplazo de lámparas, que han sido implementados por el gobierno mexicano desde hace más de una década. Éstas medidas no bastan.

Esta acción puede ponerse en marcha con éxito si tanto las autoridades gubernamentales, como los fabricantes y comercializadores de lámparas tienen la disponibilidad suficiente para afrontar los retos y asumir los compromisos que demandan los efectos del calentamiento global.

Lee el documento elaborado por Greenpeace: El primer paso para la eficiencia energética en México.