Greenpeace impulsa una campaña para prohibir la comercialización y producción de focos incandescentes, para que el 1 de enero de 2012 estos productos dejen de ser vendidos en todo el país.
El poder legislativo debe comprometerse con el planeta y elaborar leyes para que los productos que usamos sean más eficientes. Por su parte, la industria debe comprometerse a diseñar, fabricar y vender productos más sustentables, como los focos ahorradores que desperdician una mínima cantidad de energía.
Creemos en el poder del diálogo, en que necesitamos dialogar, proponer y comprometer para lograr cambios, por ello, convocamos a los principales tomadores de decisión a una mesa de diálogo para discutir la propuesta de ley que nos permita avanzar en la prohibición de focos incandescentes. El planeta no puede esperar más, uno de los caminos más cortos y más baratos para disminuir el calentamiento global, es la eficiencia energética, es tiempo de dar el primer paso.